AMPLIACIÓN DEL REFUGIO DE VENTOSA CALVELL // JOSEP BUNYESC

La filosofía con la que nacen los proyectos desde “Bunyesc Arquitectura Eficient” yace en la conciencia de la crisis climática que enmarca el paradigma actual. Hecho por el cual es importantísimo pensar en una práctica que sea capaz de lidiar con esta, creando espacios pasivos y con el mínimo impacto.
Desde nuestro parecer, una buena arquitectura es aquella que, todo y su posible simpleza, es capaz de desarrollar lógicas constructivas lo suficientemente complejas para resolver todos estos problemas, sin dejar de lado el diseño del espacio.

Así pues, podríamos resumir la metodología proyectil en tres ideas clave. La primera es el diseño encarado a la máxima ganancia energética de forma pasiva. En segundo lugar, la construcción mediante materiales tradicionales del sitio, mayoritariamente en seco. Por último, adoptar un proceso que haga lo más participe posible al cliente.

El proyecto que se presenta a continuación se trata de la ampliación de un refugio de montaña. Este se sitúa en la parte alta de la Vall de Boí, encima del estaño Negre, dentro del parque Nacional de Aigüestortes i Sant Maurici, zona de alta protección ambiental. El edificio existente fue construido en los años 70, con muros de piedra y cubierta de pizarra.

El proyecto prevé una ampliación en planta baja y primera que conecte con el refugio original a través de la propia planta baja. La nueva construcción acoge parte de los dormitorios del personal del refugio, zona de instalaciones, almacenaje, refugio libre y secado de material de montaña en invierno. El aumento de excursionistas y la zona de obligatoriedad de pernoctar dentro de un refugio en el Parque Nacional, hicieron necesaria la existencia de dichos espacios en el refugio existente.

En este proyecto se aplican escrupulosamente los criterios energéticos para que el espacio de refugio, a unos 2400 metros de altitud, pueda proporcionar un confort vital a sus usuarios, sobre todo en la parte de refugio libre, el cual tiene que garantizar un sitio de supervivencia durante todo el año. Esto lo permite una arquitectura que capte la energía solar y almacene su calor en el interior. Así se proporciona un espacio confortable, en seco y relativamente caliente. Un sitio apto para sobrevivir, donde las temperaturas bajan a menos de -20 °C, cosa difícilmente compatible con la vida humana.

Así pues, para conseguir todos estos objetivos, el proyecto empieza cambiando los parámetros de diseño. Sin partir de ninguna imagen predeterminada ni de materiales tradicionales, nace de la lógica energética, pensando en la captación solar en la fachada sur como objetivo principal. Esta tiene que ser tan grande como sea posible. Se le añade una cubierta con una inclinación moderada hacia norte de chapa, hecho que permite no tener juntas. Así pues, se impide tanto la penetración como la acumulación de agua y de nieve. De esta forma evitamos que esta última caiga de golpe y dañe el edificio. Hecho que acostumbra a suceder de forma periódica en los que tienen la cubierta de pizarra, típico del refugio antiguo.

Dado que la ampliación tiene dos plantas, aprovechamos la de arriba para establecer un pequeño voladizo y que sirva de porche para proteger la entrada al nuevo edificio. A su vez, se deja abierta la visual desde la ventana existente de la cocina del refugio, ya que es el sitio habitual de estada del guarda, donde puede controlar los accesos de la gente.

El edifico se compone de una fachada sur translúcida, que transforma todo el sol que le llega en calor hacia el interior, dos fachadas de madera de pino negro local sin tratamiento en este y oeste. Finalmente, al norte aparece una fachada de chapa como en la cubierta, con la finalidad de protegerse de la nieve que se acumulará en invierno y sin posibilidad de sobrecalentarse, ya que no le va a incidir el sol de forma directa.

El refugio se halla lejos del mundo civilizado y de las infraestructuras viarias. Desde el punto más cercano, hace falta andar durante más de dos horas para llegar. En este caso en particular, era imprescindible pensar en un diseño que fuese capaz de conseguir lo antes mencionado, pero que no fuese demasiado complejo. Tenía que ser funcional y muy bien resuelto para que la puesta en obra pudiese ser posible. Se realizó una gran tarea de optimización y organización desde el despacho. La obra se ejecutó con la ayuda de un helicóptero que llevó, en un único día, 32 piezas de puzle de la estructura de madera prefabricada; estas volaron desde un camión aparcado a la presa de Cavallers hasta al refugio, con unas rotaciones de cinco minutos por pieza. Se realizó la obra en solo nueve días laborables, partiendo desde las cimentaciones, el montaje de la estructura, los cerramientos, la escala, las literas y la conexión con el edificio existente.

Los buenos resultados del comportamiento térmico del nuevo edificio son el aval y la justificación de la apuesta arriesgada para un edificio como este, contrapuesto a los refugios tradicionales. En invierno, durante los días de sol, la temperatura en el interior oscila entre los 15 y 25 °C, sin ningún sistema de calefacción más que la radiación solar directa. En cambio, en el refugio preexistente, las temperaturas no superan los 10ºC.

La gráfica muestra dos días fríos con sol y con el refugio cerrado: el recinto antiguo registra una temperatura muy estable entre 6 y 9ºC y el nuevo entre 13 y 26ºC sin ninguna aportación más que la de la energía solar. Con temperaturas exteriores muy frías, el nuevo refugio puede mantener unas temperaturas medianas que rodean los 20ºC.

El gráfico registra un día de verano con el refugio en uso. La parte nueva no sufre sobrecalentamiento y no supera los 23ºC gracias a la inclinación del sol. La temperatura baja notablemente por la mañana cuando los guardas limpian y ventilan abriendo las ventanas. El refugio antiguo es estable y coge la temperatura máxima durante las últimas horas de la tarde: durante la hora de cenar y de máxima afluencia

 

 

DIRECCIÓN: Vall de Boí, Alta Ribagorça, Catalunya
UBICACIÓN: Alta Ribagorça, Lleida
ARQUITECTO: Josep Bunyesc
CLIENTE: Centre Excursionista de Catalunya
AÑO DE CONSTRUCCIÓN: 2017
TIPOLOGÍA DE EDIFICIO: Equipamiento
SUPERFÍCIE CONSTRUIDA: 130 m2
SISTEMA CONSTRUCTIVO: Fachada y cubierta de estructura de entramado ligero de madera.
Forjados de estructura de madera contralaminada
Envolvente de entramado ligero de madera con acabado de policabonato,madera y chapa metálica

Ver revista completa